¿Qué es la niacinamida?
La niacinamida es una forma de la Vitamina B3 soluble en agua. Se le conoce como el ingrediente "todoterreno" porque es extremadamente bien tolerada por prácticamente cualquier tipo de piel y resuelve múltiples problemas a la vez.
Principales beneficios
- Regula la producción de sebo: Reduce los brillos y ayuda a equilibrar las zonas grasas.
- Disminuye la apariencia de los poros: Al controlar la grasa y mantener los poros limpios, estos se aprecian más reducidos.
- Calma rojeces e inflamación: Ideal para pieles con tendencia acneica o rosácea.
- Atenúa manchas y marcas post-acné: Bloquea la transferencia de pigmento a las células superficiales.
¿Con qué concentración empezar?
A diferencia de lo que promete la publicidad, concentraciones muy altas (como el 10%) pueden causar irritación en pieles sensibles. Una concentración de entre el 2% y el 5% es la más estudiada científicamente y ofrece excelentes resultados con un riesgo mínimo de reacción.
¿Se puede combinar con otros activos?
Sí, y de hecho es uno de los ingredientes más fáciles de combinar. Funciona bien junto a la Vitamina C (el mito de que ambas se anulan al mezclarse está desmentido por estudios actuales), con el ácido hialurónico para reforzar la hidratación y con el retinol, ya que ayuda a reducir la irritación típica de la retinización.
¿Cuándo y cómo aplicarla?
Puedes usarla tanto en tu rutina de mañana como de noche, después de limpiar la piel y antes de la crema hidratante. Al ser un ingrediente tan versátil, muchas fórmulas la combinan con zinc o péptidos para potenciar su efecto seborregulador y calmante.